domingo, 12 de febrero de 2012

Te elijo a ti:

Cuenta una historia que en el mundo Pokémon a los diez años tienes que tomar una decisión que arrastrarás contigo toda tu vida. No es otra que elegir entre azul, rojo o verde. Me suena, pero no sé de qué.
Pero primero te dejan claro lo que importas en el juego. El jefe del sistema, no sé si rector o no, el mismo que crees que te quiere como a un hijo, o quizás como a un nieto por su edad, te pregunta tu nombre. Eso es, no sabe ni cómo te llamas. Luego ves que eso es normal cuando no se acuerda tampoco del nombre de su propio nieto. Somos dos números más, no dos personas más, dos números que depositan su voto en la urna.
En este mundo, mucho más evolucionado que el nuestro, se han dado cuenta de que no es necesario tener 18 años para participar en un sistema carcomido en el que solo tienes la oportunidad de votar a 3 de 151 opciones diferentes. Para qué esperar tanto, si puedes entrar en el juego al llegar a las dos cifras.
También cuenta la leyenda que en nuestro mundo hace años había un bicho verde que contaba con algo de apoyo, y podía molestar un poquito a los dos seres de fuego y de agua, pero en 1996 subió exponencialmente de nivel hasta aprender autodestrucción y eso fue el fin. Aunque hay quien dice que en 2011 aprendió recuperación, ahí no quiero entrar.
Seamos serios, en este Mundo no estamos tan avanzados como en el de “Hazte con todos” y ni siquiera tenemos un verde, esto no es U.S.A, nuestra decisión es bilateral, o rojos o azules.
Hay quien dice que la salvación puede estar en un nuevo bicho rosa que está acercándose al laboratorio del amigo Oak y que plantará cara a los malignos bichos que tienen el monopolio del mundo Pokémon. Pues bien, me da miedo pensar que los únicos bichos de esa características que conozco son una rata con dos colmillos que hacen de todo menos bien, un pequeño bicho que acaba siendo un monstruo venenoso, o una masa que según le convenga se puede hacer pasar por un bicho u otro.
De pequeño, y no tan pequeño me encantaba jugar a estos juegos Pokémon, ya sabéis el rojo y el azul. También me acuerdo que mi padre me reñía por jugar a todas horas y yo tirado en la cama imaginaba un mundo como ese, mientras mi madre me decía que despertase que eso nunca iba a pasar. Pues mira mama, mira papa, no es un mundo tan diferente y mira pequeño yo, cuidado con lo que deseas que a veces se hace realidad.
La verdad es que el sistema actual me da mucho miedo, pero me aterroriza todavía más el hecho de que Nintendo después de estos dos juegos sacó el “Pokémon Amarillo” creado por Satoshi Tajiri o George Orwell, las fuentes no se ponen de acuerdo. Un juego en el que solo tienes la oportunidad de escoger a un bicho que te sigue a todas partes y al que tienes que tener contento para conseguir todos los objetivos. Y lo peor es que arrasó en las tiendas.

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